Miedos y canciones.

Me senté frente a la computadora con un poco de miedo.

Miedo, por que llevo mucho tiempo intentando escribir algo que valga la pena leer y siempre que lo he intentado el único resultado que he obtenido ha sido pura frustración.

Miedo, por que no sé si vale la pena escribir. Miedo, por que no sé si el que me lea del otro lado de la pantalla vaya a disfrutar de lo que escribo.

Aun así, me senté frente a la computadora.

Como siempre, antes de escribir, me puse a escuchar música. A imaginarme esas mini historias que nos cuentan las canciones. A disfrutar los instrumentos, los acordes. A dejarme llevar.

Me senté frente a la computadora y me puse a escuchar música…

De repente, en la lista de reproducción aleatoria, apareció: LA CANCIÓN…

Esa canción que todo el mundo tiene (o debería), que cuando la escuchas automáticamente eres atrapado por una vóragine de recuerdos. Esa canción que cuando la escuchas, hace que se te ponga la piel de gallina. Esa canción que es capaz de sacarte una sonrisa, a la vez que una lágrima furtiva escapa de tus ojos para desembocar en tus mejillas.

Me senté frente a la computadora, me puse a escuchar música y apareció LA CANCIÓN…

y después de escuchar la canción, pude darme cuenta de que aunque la canción no había cambiado, había cambiado todo lo que me rodea. Cambiaron personas, cambió el ambiente, cambié yo.

Gracias a esa canción me pude dar cuenta de que hoy tengo tantas cosas, me siento tan bien, las cosas están tan bien que, aunque suene contradictorio, tengo un miedo inmesurable a que todo desaparezca. Tengo miedo a que aparezca el lobo feroz y sople. Tengo miedo a que aparezca el Cuco y rapte mi felicidad. Tengo miedo a que llegue el capitán Garfio y me robe lo poco de la niñez que aun conservo. Tengo miedo de que aparezcan las brujas con sus manzanas envenenadas o con sus agujas y sus ruecas.

Tengo miedo a que el día de mañana, la persona que amo se de cuenta de que amarme es un mal negocio. Tengo miedo a que mis hermanos crezcan y se den el mismo sopetón que me di yo cuando me enteré de que se trata la vida. Tengo miedo de que a mis primos no consigan todas sus metas y objetivos. Tengo miedo de que mis tíos puedan perder la felicidad. Tengo miedo a que me visite doña Muerte y se lleve a mis abuelos o a mis padres.

Tengo miedo a que me falte el tiempo para disfrutar todo lo que tengo. Tengo miedo a tener miedo…

Me senté frente a la computadora, me puse a escuchar música y apareció LA CANCIÓN y sentí miedo…

Fue gracias a esa canción, que me pude dar cuenta de que hoy por hoy, tengo…

Tengo…

Tengo…

demasiado que perder.

Gracias.

Deja una respuesta

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Salir /  Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Salir /  Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Salir /  Cambiar )

Conectando a %s